¡Aprende a decir No!


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Por: Johana Fragoso Blendl

¿Cuántas veces hemos contestado “yo te aviso” o “déjame ver” o “sí, claro” a una invitación que sabemos que vamos a rechazar? ¿Por qué es tan difícil decir simplemente “no, no voy a ir”? Parece ser que dentro de la cultura mexicana el decir NO puede sentirse grosero, cuando en realidad no tiene por qué ser así.

Decir que no es una parte fundamental de la socialización humana, quiere decir que no estamos de acuerdo con lo que está pasando, que no queremos lo que se nos ofrece o que es necesario poner un límite. Esta es quizá una de las parte más importantes de saber decir que no: marcar un límite. Los límites son necesarios dentro de cualquier relación, pues indican ciertas barreras que el otro no debe cruzar, ya sean las de cercanía, de actitudes o de respeto. Cuando algo no nos gusta, o no se siente bien. No debemos dejar que nadie sobrepase los límites que deseamos poner simplemente por el miedo a decir no.

A pesar de que parezca que al decir “no” podemos lastimar al otro, hacerlo sentir mal o incluso quedar mal nosotros, es más importante el poder ser sinceros con los demás y sobre todo con uno mismo. Esto no quiere decir que la otra persona no vaya a ofenderse, o a sentirse mal, pero es hora de dejar que el miedo a que esto suceda interfiera con la honestidad en las relaciones. (Por supuesto que es importante aprender a decirlo de manera más amable posible) 

Así que es momento de dejar atrás esta costumbre de andarse con rodeos y no rechazar clara y directamente lo que se quiera rechazar. Claro, hay que ser flexibles, hay veces en que “no” no es una respuesta posible y uno tiene que ceder, pero, en la medida de lo posible, hay que conocer qué es lo que uno quiere, lo que no, y no tener miedo de decirlo. 

Pero, para que esto sea una realidad y la gente pueda sentirse más libre de decir realmente lo que no quiere, hay que aprender a recibir un “no” como respuesta, y aprender a aceptar y apreciar que la otra persona haya sido sincera.

En resumen, para poder decir no con confianza: 

·      Hay que tomarse el tiempo para decidir qué es lo que realmente se quiere.

·      No tener miedo a decir “no”

·      Buscar una manera amable y clara de decir “no”.

·      No sentirse culpable por haber rechazado algo que no se quería.

·      Aprender a recibir un “no” como respuesta.

·      Ser honesto con los demás y con uno mismo.

Con práctica, descubrirás que existe una manera sincera y amable de no comprar lo que no se quiera comprar, no salir con quien no se quiera salir, y no soportar nada que no se quiera soportar.

 

 

 

 


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