La Torre de Pisa


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Todos hemos visto en fotos o hemos oído hablar de la torre de Pisa, pero pocos conocemos la historia tan interesante que tiene.

La famosa construcción está en la Piazza dei Miracoli de Pisa, Italia. La Plaza de los Milagros es llamada por la relación armoniosa de los diferentes edificios que tiene.  Ahí encontramos el Duomo Santa Maria Assunta, su campanario inclinado y mundialmente llamado la Torre de Pisa, el Baptisterio y el Camposanto Monumentable (cementerio).

 

Todo esto fue construido entre los siglos XI y XIV. La conjunción de estas construcciones puede ser interpretada simbólicamente como los tres momentos fundamentales de la vida humana: el nacimiento (el Baptisterio), la vida (la catedral) y la muerte (el cementerio)

La Piazza dei Miracoli, llena de una extensa área verde y caminos con puestos con souvenirs, es reconocida como uno de los principales centros de arte medieval del mundo y en 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Antes de dedicarnos a hablar sobre la torre inclinada, es importante mencionar que el Duomo es la catedral de Pisa y está dedicada a la Asunción de la Virgen María. El Baptisterio es el más grande de Italia, con una circunferencia de 107 metros, fue proyectado por Diotisalvi y comenzado en 1153. El Camoposanto monumentale, queda en el límite norte de la plaza y se dice que se erigió sobre una carga de suelo sagrado procedente del Gólgota, traído a Pisa durante la Cuarta Cruzada por Ubaldo de’ Lanfranchi, arzobispo de Pisa en el siglo XII.

La Torre de Pisa tiene nada más y nada menos que una altura de 55 metros, pesa 14.700 toneladas y tiene 300 escalones. ¿Sabías que no es la torre mas inclinada del mundo? Pues no, ésta sólo tiene 4º grados de inclinación al sur. La más inclinada está en la baja Sajonia, es campanario de Suurhusen y tiene una inclinación de casi 6º.

En cuanto a los orígenes de la Torre de Pisa, hay una inscripción hecha en una de las paredes de la entrada de la Torre que dice: “A.D. MCLXXIV. CAMPANILE HOC FUIT FUNDATUM MENSE AUGUSTI”, es decir, “este campanario fue fundado en el mes de agosto, D.C. 1174”. Algo interesante es que en ningún registro de la época está escrito el nombre del arquitecto de la obra.

Este hecho ha sido tema de muchos debates aún vigentes. Algunos, como el historiador Aretine Giorgio Vasari, comentan que el arquitecto de la Torre es Bonanno Pisano. Pero también se han reconocido como posibles autores a Diotisalvi, arquitecto del Baptisterio, y a Beduino, ya que la decoración de la torre es similar a otros trabajos realizados por este arquitecto.  Aunque la verdad, es un misterio saber quien fue el que logró empezar una obra arquitectónica tan famosa.

Hacer la torre de Pisa tardó más de 200 años y tres etapas para hacer los ocho niveles. Todo esto fue porque cuando se hicieron los primeros tres pisos, se dieron cuenta que los cimientos eran débiles ya que se empezó a inclinar el campanario, así que se detuvo. Puesto que el subsuelo era inestable, se cree que el arquitecto mandó parar la obra para que su fama no se viera afectada.

Después de casi 100 años, fue Giovanni di Simone quien se arriesgó a reanudar la edificación e intentó compensar la inclinación de la torre, construyendo verticalmente  los cuatro pisos que faltaban. Pero no funcionó, ya que el campanario seguía inclinándose. Di Simone, se dio cuenta de que estaba en un error, así que ordenó detener nuevamente las obras. El lugar donde debían estar las campanas seguía sin ser construido.

En 1298 se midió una desviación de la plomada de 1.43m y en 1360 esta cifra había aumentado a 1.63m. Fue Tommaso Pisano quien se decidió a continuar con la construcción y para ello dispuso el claro de forma vertical sobre el edificio inclinado. En 1372, la torre del campanario quedó lista para su inauguración.

Con el paso del tiempo, la inclinación de la torre se ralentizó, es decir, se hizo más lenta. Se piensa que por el peso que tiene, terminó por compactar con el suelo, lo cual permitió que se estabilizara el edificio. En 1835, el arquitecto Alessandro Gherardesca realizó un primer intento de rehabilitación, así que eliminó el blando suelo y lo sustituyo por una base de mármol. Los resultados no fueron los mejores, porque se seguía ladeando, pero desde entonces han hecho lo necesario para que hoy en día la torre se mantenga así unos dos mil años más.

Hoy en día no hay ningún riesgo de visitar la torre con las 7 campanas, de hecho es algo increíble estar ahí y poder contemplar una arquitectura totalmente diferente e impresionante.

 

Pamela Ruiz


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